ENTREVISTA: “Siempre fuimos huérfanos", es un título que refleja la sociedad que somos


Joven escritor publica su primer libro inspirado en la ciudad de Trujillo.

 


Luis Alejandro Zavaleta, tiene 25 años, es un estudiante de la carrera de periodismo de la Universidad Privada del Norte. A su corta edad se ha convertido en escritor. “Siempre fuimos huérfanos” es el nombre de su primer hijo literario. Es un libro de cuentos, en sus páginas contiene historias interesantes y comunes. Aún no ha sido presentado de manera presencial por la llegada del coronavirus.

A continuación la entrevista realizada al futuro novelista.

Cuéntame un poco sobre ti.
No soy de salir mucho, no soy de viajar demasiado, me parece bastante pesados los trayectos de los viajes. No me gusta eso. Ejercí por un tiempo la fotografía, no me consideraría fotógrafo porque es algo que ya no práctico. Lo practique por una cuestión de años y luego lo dejé, sin embargo, guardo las mejores experiencias acerca de esa etapa de mi vida, que quizás fue muy enriquecedora para la literatura o para la escritura de mi primer libro. También he colaborado con pequeñas revistas como “Revolución” y otra no tan pequeña “Día Treinta” de la Universidad Privada del Norte. Tengo un blog titulado “No tengo papel”, cada domingo publico una reseña de algún libro que ando leyendo.

Ambos estudiamos la misma carrera, yo escogí estudiar periodismo porque mi sueño es ser comentarista deportivo, narrar algún partido o hablar algo relacionado sobre los deportes. En tu caso, ¿Por qué la elegiste?
No sé muy bien porque elegí estudiar esta carrera, al año de salir del colegio ingresé a la Universidad César Vallejo para estudiar comunicaciones, allí estuve dos ciclos y luego dejé la carrera. Sentí que la universidad no era lo mío, una idea bastante tonta. Me puse a trabajar en una de estas cadenas a nivel nacional donde están los malls y todo, estuve un tiempo, ahorré dinero porque luego quería volver a la universidad. Yo vivo cerca de la UPN, decidí estudiar allí. Me inscribí en la carrera de Comunicación Audiovisual porque en esa época ya me gustaba la fotografía y también el cine y la literatura pero aún no escribía o no tenía la intención de ser escritor. Transcurrió el tiempo y me di cuenta que tenía un gravísimo problema con los trabajos grupales, no podía congeniar muy bien con el resto del grupo y no porque sean personas malas ni nada por el estilo, sino el problema radicaba en mí, me sentía muy incómodo porque la mayoría de mi vida he sido un tipo solitario, puedo pasar largos periodos solo sin ningún problema. Decidí cambiarme de carrera y escogí una de las carreras más solitarias probablemente es el periodismo, en el sentido de que el periodista a lo menos hoy en día tiene que hacer todo: grabar, editar, redactar y todo lo demás. De esta manera, me animé al lado periodístico y a la otra razón es que no creo mucho en estudiar literatura, a mí más me va el lado improvisado de la literatura en el sentido de estudio. Me hubiera gustado postular a la UNT y entrar a la carrera de literatura y dije mejor no. Las cosas literarias las he aprendido por sí solo, por mi cuenta y algo que está muy cerca de la literatura es el periodismo, en el sentido de la crónica que como bien sabemos es contar la realidad con armas de la ficción. Por estas razones decidí estudiar periodismo.

El ciclo pasado tuvimos la oportunidad de conocernos más. Lo que pude notar de ti es que eres una persona que le gusta mucho la lectura y siempre cuando te escuchaba hablar sobre un tema que el profesor preguntaba, tú citabas a algunos escritores. La pregunta es ¿a qué edad o cómo fue que te comenzó a gustar la lectura?
En la infancia, mi madre solía sentarme al lado de ella en el cuarto donde vivíamos y juntos mirábamos las telenovelas mexicanas. Y es allí, donde yo comienzo a sentir interés por este mundo de la ficción porque como sabemos las novelas a pesar que son malísimas tocan temas de la literatura como el amor, desamor, el amor prohibido y todo lo demás. Yo me sentí interesado por estos personajes que en un momento amaban y en otros momentos odiaban, había un inicio, nudo y desenlace. Luego, llegó la etapa del colegio, yo estudié en un colegio nacional la secundaria. Mi profesora Ida, que creo que mis compañeros la deben recordar. Era una maestra muy guapa, llegaba en un carro y nos enseñaba comunicación. Semanalmente sacaba a un grupo de alumnos a leer la novela “Mi planta de naranja lima” y cada uno tenía que leer en voz alta. Yo tenía en ese entonces problemas para leer en voz alta y cada día que tenía clase con la profesora me preparaba acá en mi casa para no quedar en ridículo frente a mis compañeros, que como sabemos en secundaria siempre son burlones, palomillas. Yo no quería quedar mal parado. Este fue el segundo encuentro con la literatura. El tercer encuentro fue el definitivo, en quinto año de secundaria no sabía que más hacer, estaba muy aburrido probablemente, ya no quería juntarme con los palomillas del salón. Una noche, estuve caminando por una calle y recuerdo el nombre de un libro que había dejado otra profesora de comunicación para leer y que yo nunca había leído a tiempo, el título lo recordé meses después ya cuando estaba jalado. Aquel título que recordé esa noche fue “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez. Me metí a una librería que todavía funciona en el centro que está frente a McDonald´s, vende libros piratas, en ese entonces yo no sabía diferenciar un libro pirata de un original y compré el libro “Cien años de soledad”. Desde ese día, no he parado de leer. Los libros poco a poco han sido parte de mi vida.

Las veces que hablábamos tú me comentabas que para navidad siempre te regalaban libros, en vez de juguetes o ropa.
Ahora me regalan libros. Como sabrás soy hijo único, en mi infancia como a todos me regalaban juguetes, pero jugaba en compañía cuando venían de visita mis primos. Casi todo el tiempo me la pasaba jugando solo y quizás por ahí allá otra cercanía a la escritura de forma inconsciente. Cuando uno juega solo, es como el escritor, está solo cuando escribe, luego vienen los amigos y todo lo demás. Yo jugaba con los soldados de plomo, les ponía nombres y construía casas con los legos.

Digamos que ahí creabas con tu imaginación una historia.
Si, creaba un nudo, desenlace y un final. Allí hay un acercamiento de forma inconsciente al oficio de escribir. Bueno, con respecto a lo anterior, ya cuando comencé a leer prefería que me regalen libros, más que ropas o zapatos y hasta ahora. A veces me quieren regalar otras cosas pero yo estoy más contento si me regalan libros. Ahora soy bastante predecible para los regalos.

El extranjero” de Albert Camus, me impactó y me motivó a escribir”.

¿Y te acuerdas cuantos libros has leído hasta ahora?
No, no recuerdo pero supongo que no son muchos ni tantos tampoco. Soy un lector bastante joven, no tengo la cifra exacta de cuantos libros he leído.

¿Cuál ha sido el libro que más te ha impactado y de alguna manera te ha ayudado para que empieces a escribir y cuentes tu propia historia?
El primer libro que a mí me impactó en la vida fue “Cien años de soledad” y luego vino “El extranjero” de Albert Camus, ese libro si me impactó y me motivó a escribir. Claro, nunca pude o quizás nunca podré lograr la prosa de Albert Camus ni escribir una obra maestra como “El extranjero”, pero la prosa en apariencia sencilla y a la vez compleja de esta obra me incita a mí a querer copiarla, es decir, yo también lo puedo hacer. Una vez que empiezas a escribir imitando, se puede notar que detrás de esa sencillez hay bastante trabajo y para lograr eso se requiere escribir mucho para ir despojando tu prosa de aquella floritura que a veces o muchas veces son innecesarias. También he leído el libro de Fiódor Dostoyevski “Crimen y castigo”, que fue una obra que me dejó golpeado. Por ahí alguien decía que leer a este autor era como describir el amor por primera vez. Yo he podido corroborar eso, leer este libro me dejó mal parado una semana. Poco a poco me ido desplazando hasta los ya referentes que me sirvieron para alimentar mi escritura como Franz Kafka y Roberto Bolaños que hasta ahora los sigo leyendo.

De Kapuściński también creo que te gustan sus historias no.
Sí, he leído a Kapuściński, él es un cronista más que un novelista pero no siento mucha influencia de él. Es un autor magnifico, un hombre de guerra, de lucha y todo lo demás pero no hay un amor, cariño, una admiración desarrollada como lo es hacia Roberto Bolaños o Julio Cortázar.

Ahora me gustaría que me cuentes de tu libro que la cuarentena no permitió que aun salga a la luz.
Es un libro de cuentos que se llama “Siempre fuimos huérfanos”, ahora el título tiene más sentido que antes. Me ha costado demasiado y me sigue costando.

¿Por qué le pusiste ese nombre “Siempre fuimos huérfanos”?
“Siempre fuimos huérfanos”, es un título que refleja la sociedad que somos. Vivimos en una sociedad a la deriva. En nuestro país, nadie quiere seguir el ejemplo de nadie. Se vive a la suerte. Lo que está pasando ahora lo demuestra más que nunca. Hay un paterfamilia que se quiere hacer cargo de la sociedad, tomar las riendas, en este caso es el presidente Martin Vizcarra pero los ciudadanos no quieren, parece una sociedad huérfana o quiere ser huérfana porque no obedece, cuestiona el gobierno y eso no está mal, pero siempre y cuando uno presente los argumentos necesarios. Igual es un gobierno cuestionable como lo han sido los anteriores.

Pero creo que a este gobierno se le ataca más.
Si, se le ataca más porque como sociedad estamos sufriendo y como nos duele tratamos de buscar culpables. Sentimos la pegada, así como nos pasa a veces cuando algo nos duele y tratamos de buscar un factor que desarrolle ese dolor. Lamentablemente no se apunta a un virus o pandemia sino al gobierno que no hace nada, no nos está cuidando o no hace las cosas bien. Pero bueno, volviendo al libro, es un título que ha sido pensado de esa forma, trata de reflejar a la sociedad y los personajes que también se mueven dentro de él tratan de hacerlo. Es un libro que está teniendo mucha historia porque para comenzar a mí me costó mucho, su proceso ha sido durante un año tanto de escritura, luego vino la corrección, de ahí una segunda corrección con grandes maestros como son Carlos Pérez y David Navarrete, también está inmersa en el libro Maricielo Díaz, estas tres personas me han ayudado mucho con corregir el libro y también las búsqueda del editor, una entidad, y también se suma al trabajo Jorge Coaguila, que dio un vistazo final. El libro hasta ahora me sigue costando, se ha quedado en la imprenta. Faltaban tres días para que el libro se ha enviado y la publicación estaba para marzo y luego vino lo que todo ya sabemos (Estado de emergencia y cuarentena).

¿Y tu libro se podrá adquirir solamente en Trujillo o también en otras ciudades?
Va a ver algunos ejemplares en librerías de Lima que estén trabajando por delivery. Llegará a cualquier parte del país para algún lector que lo quiera leer.

Las historias que cuentas en tu libro, ¿Tienen relación con alguna experiencia propia tuya, algún hecho que te haya pasado?
Sí, porque todo libro es autobiográfico, eso lo sabe todo autor. Lo dice el mismo Mario Vargas Llosa, lo compara con un estriptis, en el cual el autor ya no se quita la ropa como el desnudista o la desnudista sino se coloca capas de ficción y el libro va ocultando la propia vida. Toda obra es autobiográfica. Algunos personajes tienen partes de la realidad, otros no, son inventados. Algunas situaciones sucedieron otras son ficcionalizadas, exageradas o disminuidas en algunos casos. Hay nombres de la calles de Trujillo, temas también muy ligados a la patria en la cual vivimos, por allí hay un cuento que habla de Lima. Es un libro que parte de la vida real pero que en algún momento se ficcionaliza.

Justo había visto una entrevista que te hicieron hace un mes aproximadamente y vi que te comentaron que tu libro tiene historias que se relacionan un poco con el feminismo. ¿Por qué decidiste incluir este tema?
La literatura refleja una parte de la sociedad, ya sea la que vive o es ajena del autor. Es un espejo donde el lector se mira de una forma totalmente distinta, puede ser de manera deforme o mucho más adentro, aquello que trata de ocultar como el gran personaje de “El Gran Gatsby”. Uno de los temas que toco es el del feminismo, pero mientras escribía los cuentos, no estaba pensado en mí escribir sobre este tema. Aparecía una persona ligada al feminismo o un personaje femenino que tenía muchos problemas con la sociedad que se describe en los cuentos y poco a poco se iba tejiendo la trama. Hace poco me paso algo curioso, comparto el libro con una amiga María Pía, que iba hacer la moderadora en la presentación y tenía que darle el libro. Ella es feminista, y me hizo notar que el libro tenía temáticas relacionadas con este movimiento, me dio su punto de vista, algo que hasta ese entonces yo no había pensado. Son las definiciones que el lector le va encontrando a la obra.

“Mi vida literaria y de escritura ha sido como siempre y si algo ha cambiado es que he estado más nervioso, extrañando algunas cosas y verme frustrado en algunos momentos”.

A las personas que les has podido enseñar tu libro, ¿Qué tal les ha parecido?
He tenido buenos y malos comentarios. Felizmente los buenos comentarios han sido los que pesan o los que más han sido.

Las críticas te ayudarán a mejorar.
Si, el escribir es un trabajo de artesano, es de arduo esfuerzo. Ir de a pocos con mucha paciencia y creyendo en uno mismo. Los escritores queremos advertir a los que quieran escribir también un primer libro, como yo y decir que no es nada fácil. Toda obra tiene un costo, cualquiera puede escribir un libro pero no cualquiera tiene la ambición de escribir un gran libro.

¿Y has pensado sacar una segunda parte de este libro?
No, ahora yo estoy escribiendo una novela que espero terminarla para fin de año.

¿Y de qué trata más o menos?
No quiero adelantar, solo voy a decir que es una novela que está en proceso.

¿De qué manera te ha afectado esta cuarentena?
Yo soy una persona nerviosa, tengo un problema de ansiedad. La estoy pasando bien y mal. A mí me gusta caminar mucho por la calle, caminar por el centro, visitar librerías. La verdad es que hay días en las que no he leído tranquilo, hay momentos en el que ni siquiera he escrito porque me preocupaba lo que estaba pasando en el mundo. Mi ritmo de lectura y escritura no ha cambiado para nada, sigo teniendo una vida normal dentro de casa. A veces salgo pero solo para comprar o hacer depósitos. Mi vida literaria y de escritura ha sido como siempre y si algo ha cambiado es que he estado más nervioso, extrañando algunas cosas y verme frustrado en algunos momentos.

Para terminar, algún mensaje que les quieras dar a los jóvenes que como tú quieren dedicarse a la escritura pero tienen algún temor o miedo.
Les aconsejaría tres cosas: leer, escribir y vivir mucho. No tengo mucho más que decirles a ellos porque yo también soy joven. Quizás sea más sabio respondiendo esta pregunta cuando tenga 70 años.

Bueno Alejandro, gracias por aceptar esta entrevista. Espero que esto pase muy pronto para poder vernos y tener la posibilidad de comprar tu libro y saber las historias que están dentro de él.
Si, esto es pasajero. No vamos a estar así toda la vida.

Por lo menos hasta que llegue la vacuna.
No sé si vamos aguantar los seres humanos porque estamos acostumbrados a vivir en sociedad. Con respecto a lo otro ya nos volveremos a encontrar. El libro se va a vender por delivery en las próximas semanas, también habrá una presentación en vivo por redes sociales por ahora, ya cuando esto pase será de manera presencial.

Bueno Alejandro, eso ha sido todo.
Muchas gracias, gracias por la consideración. Cuídate, un abrazo enorme.

Igualmente, nos vemos.







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