COLUMNA: Nada volverá a ser igual



La pandemia del COVID-19 nos obligará a cambiar nuestras rutinas y actividades durante un tiempo.

Las compras tampoco serán iguales, se debe respetar el distanciamiento social

Salir a jugar fútbol con los amigos, ir al cine o cenar en un restaurante no será lo mismo después del confinamiento. Tras varios meses de cuarentena, el regreso a la actividad habitual seguirá condicionado por el coronavirus, con el objetivo de evitar un posible rebrote.

El gobierno anunció hace dos meses el reinicio gradual de las actividades económicas, divididas en 4 fases. De esta manera algunos sectores han vuelto a funcionar, pero con las medidas de protección adecuadas.

Estoy seguro que nuestras vidas ya no serán las mismas. Ya no podremos reunirnos con nuestros familiares, ir a fiestas con los amigos, ni ir al estadio a disfrutar un partido de fútbol. Viviremos con el temor de salir y ser contagiados.

Nuestra vida universitaria también cambiará. Los cursos ya no serán del todo presencial, las clases y la comunicación con el docente se brindará de manera virtual. Estos dos ciclos por ejemplo, no hemos asistido a la universidad, la enseñanza lo estamos recibiendo desde nuestra casa, a través de una computadora. Tal vez de esta forma parezca fácil, pero la verdad no es así. Pienso que, el ritmo ha sido más intenso, los días se pasaban rápido. 

Lo positivo de esta pandemia ha sido que hemos podido compartir más tiempo con nuestras familias, realizar actividades como jugar, ver películas o almorzar juntos que antes no podíamos por trabajo o estudios.

Lo negativo es que ha logrado sacar a flote las deficiencias del sistema de salud de varios países. Ni las potencias del mundo se han salvado. El Perú no es ajeno a esto, por más que el gobierno haya hecho su mayor esfuerzo.

Todo lo que está pasando debe hacernos reflexionar y corregir algunas cosas que no hemos estado haciendo bien. Debemos cuidar nuestro medio ambiente, ser solidarios con los demás, dejar de ser egoístas. Para ser una mejor sociedad no depende necesariamente de tener un buen presidente sino también de nosotros mismos.

Comentarios

Entradas populares